Un obsequio que habla por sí solo, cuidadosamente diseñado para transmitir elegancia, buen gusto y distinción. Esta exclusiva caja larga en tono negro revela un universo de detalles seleccionados con esmero:
40 rosas frescas, dispuestas con armonía y delicadeza, que llenan el ambiente de aroma, color y sentimiento.
15 exquisitos chocolates Ferrero Rocher, el clásico dorado que evoca placer y sofisticación en cada bocado.
Acompañado por una botella a elección:
Baileys 700 ml, una crema de licor suave y envolvente,
o bienVino Frontera, una opción elegante para los amantes del buen vino.
Presentado en una caja que es, en sí misma, un símbolo de buen gusto, esta combinación es perfecta para celebraciones especiales, momentos románticos o como un gesto de aprecio inolvidable.





